Con un nuevo proceso, revolucionan la provisión de arenas para fractura de pozos
Con la visión de convertirse en un proveedor líder de arena natural para la exploración y explotación de hidrocarburos no convencionales en la Argentina, Arenas Argentinas del Paraná se encuentra invirtiendo activamente en su proyecto de planta desde 2014. El hecho de que en los primeros años de actividad en la formación Vaca Muerta fuera necesario importar grandes volúmenes de agente sostén para abastecer la estimulación de los pozos despertó interés en la compañía para abocarse de lleno en el segmento. “Una de nuestras principales fortalezas es el conocimiento adquirido por nuestra compañía matriz, Jan De Nul Group, tras décadas de extraer y transportar millones de toneladas de arena en todo el mundo”, enfatizan desde la empresa, en diálogo con Revista Petroquímica, Petróleo, Gas, Química & Energía. Luego de hacer los estudios necesarios para asegurar la disponibilidad de los volúmenes de arena para abastecer la creciente demanda y el mantenimiento de la calidad de ésta a lo largo del tiempo, a la empresa sólo le restaba proceder a la construcción de una planta para el acondicionamiento y puesta en especificación en cuanto a las fracciones granulométricas solicitadas por el mercado. Es por eso que, a mediados de 2017, tomó la decisión de avanzar con la construcción de la planta, la cual comenzó en diciembre de ese año, en la ciudad de Diamante, provincia de Entre Ríos. “Luego de ocho meses de trabajo por parte de un equipo integrado por especialistas de la empresa y excelentes operarios contratados en la zona, concluimos el montaje y comenzamos la operación y puesta a punto de la primera etapa de nuestra planta”, comentan los directivos de la firma. Con una capacidad de procesamiento de 180.000 toneladas por año, la planta incluye toda la tecnología necesaria para ofrecer un producto de excelente calidad a la industria petrolera.
Una de nuestras principales fortalezas es el conocimiento adquirido por nuestra compañía matriz, Jan De Nul Group, tras décadas de extraer y transportar millones de toneladas de arena en todo el mundo.
En rigor, su diseño modular permite escalar su capacidad al doble o triple en pocos meses y la flexibilidad de su configuración posibilita producir de manera simultánea todas las fracciones comerciales normalmente requeridas (30/50, 30/70, 40/70 y 70/140), con posibilidad de adaptarse a cualquier cambio, producto de la optimización del diseño de los pozos. En ese sentido, la compañía implementó un robusto sistema de gestión de calidad, incluyendo un laboratorio “in situ”, que le permite asegurar consistentemente el cumplimiento de los estándares requeridos por la industria (normas ISO 13503-2). Asimismo, todo el proceso es controlado y monitoreado en forma remota, alertando al operador de la planta de cualquier desviación de los parámetros operativos programados. “Contamos con un parque propio de maquinaria pesada para realizar el movimiento de la arena dentro de la planta, oficinas, talleres para el mantenimiento y almacenes con todos los repuestos necesarios para asegurar una operación completa”, detallan desde la firma.
Importantes ventajas
Como es requerimiento del grupo Jan De Nul para todas sus subsidiarias, Arenas Argentinas del Paraná se encuentra en proceso de certificación de normas ISO 9001, ISO 14001 y OHSAS 18001, brindando de esta forma una seguridad extra a sus clientes en relación con la calidad y seguridad de nuestra operación. “Nuestro proceso, a diferencia de la tradicional explotación de canteras, consiste en extraer la arena mediante el dragado del lecho del río Paraná. Esto representa importantes ventajas, como ser una disponibilidad prácticamente inagotable de materia prima y la posibilidad de contar en pocos días con el stock de material que la planta puede procesar en un año de trabajo (stock de seguridad)”, explican desde la empresa.
Sucede que las características del proceso lo hacen prácticamente inocuo desde el punto de vista ambiental, siendo que no se requiere agua adicional para el lavado de la arena y el material fino (no deseado por la industria) queda en el mismo río, evitando la generación de residuos innecesarios de difícil y costosa disposición una vez extraídos. “Las conclusiones del estudio de impacto ambiental, realizado por una consultora de primer nivel especializada en estudios hídricos, indican que la actividad extractiva planificada, en un escenario de máxima, tendría un impacto despreciable en el río, siendo que la capacidad de aporte natural de éste supera ampliamente las cantidades de sedimentos a extraer por año”, subrayan.
En efecto, desde la empresa indican que en la zona solicitada para realizar la explotación la hidrovía requiere un dragado frecuente con el fin de mantener la profundidad adecuada para la navegabilidad de los buques de carga que por allí transitan. “Pronto, gran parte de los bloques de Vaca Muerta concluirán la etapa piloto y pasarán a desarrollo masivo, incrementando la demanda de agente sostén para sus pozos. Desde Arenas Argentinas del Paraná estamos listos para colaborar con las compañías operadoras y de servicios, con el objetivo de mejorar la productividad y el costo de sus pozos”, concluyen desde la firma.
Fuente: https://www.revistapetroquimica.com/con-un-nuevo-proceso-revolucionan-la-provision-de-arenas-para-fractura-de-pozos/

