Con Brasil en el peor momento de la relación
Argentina y Brasil, en el peor momento de su relación: qué significa reducir el vínculo a encargado de negocios
Brasil degradó la relación diplomática con la Argentina y reclama que el Gobierno de Milei haga lo mismo
Buenos Aires, 5 agosto (NA) — Brasil decidió degradar el vínculo diplomático con la Argentina al nivel de encargado de negocios y pretende que el gobierno del presidente Javier Milei también tome la misma decisión.
Se trata de una medida sin precedentes en la relación bilateral que sitúa la representación oficial en el escalón más bajo previsto por la Convención de Viena de 1961, justo antes de una ruptura total de relaciones.
La decisión de Itamaraty, dispuesta tras las reiteradas declaraciones del presidente Javier Milei contra Luiz Inácio Lula da Silva, implicó la salida del embajador Julio Bitelli de Buenos Aires.
Ahora, según confirmó el canciller Pablo Quirno, Brasil reclama que la Argentina siga la misma línea y retire a su embajador.
En la práctica, con la salida de Bitelli, el cambio de estatus no modifica los derechos ni las inmunidades de la delegación, pero altera sustancialmente el peso político de la interlocución.
Qué implica el nuevo status de la relación
Mientras que un embajador presenta sus cartas credenciales ante el jefe de Estado y tiene acceso directo a la Presidencia, el encargado de negocios se acredita únicamente ante el ministro de Relaciones Exteriores o la Cancillería.
Además, esto implica canales institucionales más lentos, por lo que las gestiones oficiales quedan limitadas a niveles burocráticos y diplomáticos de menor jerarquía, lo que ralentiza la resolución de asuntos bilaterales.
Si bien la figura del encargado de negocios suele aplicarse de forma provisional ante la ausencia de un embajador, su designación con carácter permanente se reserva para situaciones de extrema fragilidad política donde los Estados consideran indeseable mantener un representante de mayor rango.
A pesar de la reducción del peso político de la misión, las funciones operativas contempladas en el tratado de Viena, como la protección de los intereses de los nacionales, la asistencia consular y el seguimiento de los acuerdos comerciales, continuarán vigentes, aunque ejercidas desde una posición de menor influencia política entre ambos países.
Agencia NA

